Pen and InkFrom the Desk of Fr. Francisco...

Catechesis - Catequesis
March/Marzo 8/9, 2008

The Offertory - El Ofertorio

Catechesis

The Offertory
The gifts presented at Mass are always bread and wine. On special occasions, we add some other things like flowers, candles, fruit, and food to share with the needy families in the community. Actually, we should do this every weekend. The moment of the offertory, is not only a ritual repeated every time in which frequently we put no attention. As the priests prays, the community praises God; for His goodness we have the bread and wine to offer, and they are the fruit of the earth and the work of human hands.

In these last words we have to read the real intention, namely, it is us, the whole humanity, offered together with bread and wine to be transformed by the Holy Spirit into the Church of Christ, the People of God, but especially to transform our sinful life into a life of Grace, Forgiveness, Respect, and Love. This fact comes to a reality at the moment when we approach to receive the Holy Communion, Christ enters into our bodies and becomes part of us; moreover, we become part of Him, the Church of God with Jesus our Head and we His Body.

To be continued...

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Catequesis

El Ofertorio
Las ofrendas que presentamos en la Misa son siempre pan y vino. En ocasiones especiales agregamos otras como flores, velas, fruta y comida para compartir con las familias necesitadas en la comunidad. De hecho, esto lo deberíamos hacer cada fin de semana. El momento del ofertorio no es un rito repetitivo al que frecuentemente no ponemos atención. Así como dice el sacerdote, la comunidad bendice a Dios; por su bondad tenemos el pan y vino para ofrecer y ellos son el fruto de la tierra y del trabajo del hombre.

En estas últimas palabras tenemos que ver su contenido; se refiere a ofrecernos a nosotros mismos, toda la humanidad unida al pan y vino para ser transformados por el Espíritu Santo en la Iglesia de Cristo, el Pueblo de Dios, pero especialmente transformar nuestro pecado en la vida de la Gracia, del perdón, respeto y amor. Esta verdad se hace realidad en el momento en que nos acercamos a recibir la Sagrada Comunión, Cristo entra en nuestros cuerpos y se hace parte de nosotros; más aún, nosotros nos hacemos parte de Él, la Iglesia de Dios con Jesús nuestra cabeza y nosotros su Cuerpo.

Continuará...

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